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sábado, 10 de diciembre de 2011

Capítulo 22: Una dura decisión


-¿Qué? ¿Embarazada? Dime que estás de broma, que todo es mentira.
-Ojala lo fuera Sonia. No se que hacer. Debería haberme venido la regla hace 4 días. Al principio pensé que seria una tontería pero ayer sentí un mareo y decidí comprar un test de embarazo- empieza a llorar y se sienta en la cama.- Acabo de hacerlo y ha dado positivo. Sonia, ¿qué hago?
-A ver, tranquilízate, ¿vale?
-¿Como me voy a tranquilizar? ¡No se de quien es el padre!
-¿¡Como?! No Melo puedo creer Marta, te enrollaste con Javi estando con Ricki, le engañaste, y ahora encima me engañaste a mí. Me dijiste que había sido un lío. ¡Solo un lío!
-Lo…lo siento Sonia de verdad. Me arrepiento de todo pero por favor ayúdame. Está muy nerviosa, tiene la respiración acelerada. Se sienta en la cama junto a Sonia y sigue llorando desconsoladamente.
-Bueno, ahora ese no es el mayor problema. Marta, ¿has pensado en….?- no puede terminar de decirlo, es una opción horrible pero planteable.
-¿Abortar?
-Si…
-Si, lo he estado pensando pero…no podría hacerlo Sonia. Es mi hijo y me arrepentiría toda mi vida. Fue mi error enrollarme con Javi y ahora tengo que asumir mis responsabilidades.
-Creo que por una parte tienes razón. Pero Marta, eres muy joven, seria joderte la vida. Un niño no es tan fácil como parece. ¿Y cuando tengas que trabajar? ¿Qué piensas hacer con el bebe? Ricki tendría su trabajo, tu el tuyo. Creo que es una locura. ¿Y si lo das en adopción?
-Me da igual Sonia. Es mi hijo, no pienso entregárselo a un extraño. Nadie mejor que yo le va a cuidar, le va a querer. Mi madre adoptiva trabajaba mucho cuando yo era pequeña y mi padre…digamos que a mi padre nunca le he importado demasiado, simplemente me adoptó para satisfacer a su mujer, ya que no podía satisfacerla de otras formas. Maldito capullo-murmura. No pienso arriesgarme a eso. No pienso arriesgarme a que a mi hijo le pase lo mismo que a mi, a que viva en una casa sin amor. Mi hijo es mío y como su madre que soy pienso cuidarle, pase lo que pase.- Se toca la tripa y unas lágrimas resbalan por su mejilla. Sonia le limpia la cara a su amiga.
-cariño, no estoy de acuerdo con tu decisión, pero eres tu la que estás embarazada no yo, es tu decisión y sea la que sea la respetare.
-Gracias Sonia. Eres la mejor. Ahora solo falta contarle a Ricki que estoy embarazada.
-¿Piensas decirle que el hijo es suyo? No lo se.
En ese momento entra Ricki en la habitación.
-¿Por qué dejáis de hablar?
-No por nada cariño.-Marta se levanta y abraza a su novio. Siente que le quiere, le quiere mucho, mas de lo que podría imaginar el.
-Bueno, me voy. Creo que necesitaréis hablar solos.
-Gracias Sonia-dice Ricki. Por cierto, Javi esta en…-no le da tiempo a terminar la frase, Javi y Sonia ya se han encontrado.
-Esto….hola Javi, ¿qué tal?
-Bien… ¿y tu?
-Bien…
-Me alegro, oye creo…que…creo que tengo que irme- dice  Javi señalando hacia la puerta. Está nervioso, y algo triste, se le nota en los ojos. Sonia también lo está. La asusta. No sabe por qué pero está triste y se siente rara al no besarle. ¿Y si todavía le quiere? No, no. Ella le dejo. Esos pensamientos no caben en su cabeza.
-Si, yo…tengo que…que lavar los platos.- Miente, se siente incómoda y intuye que el también.
-Bueno me alegro de haberte visto. Adiós Sonia.
-A…adiós Javi.
Se cierra la puerta. Por fin se ha ido, no podía más. Suelta el plato que tenía la mano y llora. No sabe por qué. Simplemente las lágrimas caen solas, sin que ella pueda evitarlo.
Mientras tanto en la habitación de Marta.
-Cariño tengo que decirte una cosa- dice Ricki. Le brillan los ojos.
-Yo también Ricki. Tengo que hablar contigo.- Marta no es tan feliz. Está a punto de llorar- tú primero.
-¿Seguro?
-Si, si. Cuéntame.
-Hoy me han llamado. Quieren que vuelva a España dentro de 8 meses, para la temporada de fútbol. ¡Me han cogido! Quiero que te vengas conmigo a Madrid. Que seamos, juntos, muy felices.
Marta no sabe que decir. Ahora no puede contarle nada, le arruinaría su sueño Bastante ha hecho ya enrollándose con Javi como para romper su sueño en mil pedazos. Lo mejor será callarse.
-Me alegro muchísimo por ti mi vida. Eres el mejor. Sabía que lo conseguirías. Claro que si. Me iré contigo a donde sea- miente.
-Y tu, ¿qué querías contarme?
-Nada, nada. Tonterías. Me he alegrado tanto que se me ha olvidado. Te amo.- no sabe como disimular. No quiere mas preguntas. Simplemente quiere besarle y con un beso soluciona todo.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Capítulo 21: Algo más que un lío.

-¡Marta! Ya estamos aquí.
Sonia y Javi entran por la puerta riendo y conversando animadamente. 
-Vale. Dejar los abrigos en las perchas.
-Marta, ¿estás bien?- dice Sonia que la ha notado un poco brusca con la respuesta.
-Claro, ¿Por que iba a estarlo?
-No, por nada.
Ricki se va a la habitación. Está muy cansado y necesita relajarse. Mientras, Sonia se dirige a la cocina, donde Marta está haciendo la cena.
-Marta, ¿qué te pasa? A mi no me engañas. Mírame a los ojos.- nota como Marta esquiva su mirada.- ¿Por qué has llorado?
-¿Yo? Yo no he llorado y no se por qué lo crees.
- Deja de engañarme Marta…somos amigas…Creía que confiabas en mi y si no hubieras llorado no tendrías los ojos rojos y empañados.
- Tonterías, no me pasa nada y déjame que tengo que terminar de fregar.-  Se
gira y sigue fregando. La tiemblan las manos y un plato se le cae al suelo y se rompe.
-¡Mierda!- dice enfadada.
-¡Marta! ¿Puedes dejar de hacer el tonto y decirme la verdad de una vez?- dice Sonia alzando la voz a su amiga.
-¡Javi y yo nos hemos besado!
No me lo puedo creer. ¿Qué me pasa? Estoy….celosa… no puede ser. Yo le deje, ahora el es libre.
-Marta… pero… Ricki… ¿Te has planteado en algún momento el daño que le podrías hacer?
-Si llevo toda la tarde pensando lo…y creo que no se lo voy a contar…
-¿Qué? Dime que me estás vacilando. Que es una broma. No me esperaba esto de ti Marta. Me has decepcionado. Pobre Ricki.
- Pobre Ricki… ¿o pobre tu, Sonia? Mira si, pobre de el y me arrepiento mucho, porque le quiero muchísimo pero no me creo que te haya decepcionado por eso, sino ¡porque te jode! Te jode que después de haberle dejado tú por otro, sea el quien se haya besado con otra antes, y no tú.
-No seas cínica Marta. Tanto tú como yo sabemos que lo has hecho mal. Y seria muy cobarde por tu parte si engañases a Ricki se esa forma.
-¿Tan cobarde como tú al tener engañado a Javi? Por dios Sonia, no me seas digna ahora…
-Haz lo que quieras Marta, no pienso discutir contigo por eso, ponme a mi como la mala si quieres, pero yo he hecho lo que debía y en todo momento he tenido claro que debía decírselo, cosa que tu no piensas hacer…
- Déjame en paz, Sonia. Soy mayorcita y si me he enrollado con el es mi problema.
-Tuyo, de Javi y de Ricki. No lo olvides.
-No lo olvido.
-Me voy a mi cuarto, quiero descansar.
-Vale, te despertare a la hora de la cena.
-Vale.
Entro en mi cuarto y cierro la puerta. No tengo ganas de hacer nada. No me lo puedo creer…Marta y Javi. Se han enrollado veinte minutos después de haberlo dejado. Pobre Ricki…no se merece esto. Me tumbo en la cama y miro el móvil. Está parpadeando. Lo abro y 3 llamadas perdidas. Es Carmen. Me alegro de por fin tener alguien con quien hablar sin problemas, sin rayadas. Le doy al botón verde y espero que lo coja.
-¿Si? ¿Sonia? Te he llamado pero no me lo has cogido, ya pense que me habías olvidado.
-¡Como te voy a olvidar! Lo siento es que… he tenido un día un poco raro.
-¿Y eso?
-He dejado a Javi y….Marta y el se han enrollado- no puedo mas. No se porque pero empiezo a llorar.
-Sonia, ¿estás llorando?
-No, no tranquila.
-No quiero que llores, ¿vale?  Madre mía no me esperaba nada. Bueno sabía que le ibas a dejar por lo que me dijiste el otro día, pero lo de Marta… ¿qué vas a hacer?
-Nada, Marta es mi amiga y teóricamente Javi y yo ya no teníamos nada. No tengo motivos para enfadarme.
-Ya…..pobre Ricki….
-Bueno cuéntame algo alegre. Para algo me habrías llamado, ¿no?
-Lo cierto es que si. Sonia, ¡TENGO NOVIO!
-¿Cómo que tienes novio? ¿Y a que esperabas para decírmelo?
-Se llamaLuis, es castañocon el pelo no muy corto, alto y con los ojos marrones claros.
-Pero… ¿Cómo le conociste?
-Pues estábamos en la discoteca y yo llevaba una copa y tropecé y le empape la sudadera. Luego estuvimos hablando y me dijo que era su preferida...y como ponía que era de Pull and Bear le compré otra igual. Y a partir de allí entablamos amistad y ¡me ha pedido salir! Soy muy feliz Sonia.
-Me alegro muchísimo por ti Carmen. Te lo mereces.
-Bueno tengo que irme que he quedado con Luis. Mañana te llamo. Un beso Sonia. Te quiero.
-Adiós Carmen y disfruta. Te quiero.
Una semana después
-Sonia, tengo que hablar contigo.
-Marta, ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras?
-Estoy….estoy embarazada.- Se mira al espejo y se toca la tripa.



lunes, 14 de noviembre de 2011

Cápitulo 20: Una ruptura y un beso tonto.

-Porfavor Javi espera.
Salgo fuera del local detrás de él, quien tras tirar las flores que llevaba en la mano ha salido corriendo.
-Sonia, lo siento. Mira alomejor es una idiotez y soy un idiota por ponerme celoso, pero no lo puedo evitar. Vine aquí, contigo, dejando toda mi vida en Madrid. No tengo ni idea de inglés y me ha costado más de 10 minutos entenderme con el florista para comprarte un ramo, y ¿para qué? Para llegar a la cafetería donde supuestamente está mi novia con sus amigos y encontrármela sola, en una mesa y con un chico de la mano. Cojonudo. Creo que no ha sido buena idea venirme a Londres contigo Sonia.
-Mírame Javi. Mírame.- Le agarro del brazo con todas mis fuerzas, siento que mis ojos estan apunto de romper a llorar y la impotencia recorre mi cuerpo.- Te quiero, a tí, solo a tí. Le acabo de conocer y me ha dicho que tenía que decirme algo, pero me da igual, me da igual lo que tenga que decirme. Nada de lo que diga hará que cambie lo que siento por tí. Te amo Javier Cano Álvarez.
-Sí pero...-antes de que pueda continuar la frase mis labios caen sobre los suyos y aunque al prinicpio está reacio acaba sucumbiendo y él también me devuelve el beso.
Ha pasado mucho tiempo desde aquello. Concretamente un año. Como ha pasado el tiempo. He terminado mi primer año de universidad y mañana Javi y yo hacemos un año. Ojalá estuviera tan convencida como aquel día de lo mucho que le quiero. Sinceramente ya no sé lo que siento por él. Él me quiere, mucho, me lo demuestra día a día, pero,¿y yo? Es el mejor chico del mundo y cada mañana me hace sentir especial, pero...Gonzalo...ha despertado algo en mí.
-Sonia,¿estás ahí?. Tierra llamando a Sonia..
-¿Sí? Perdona Marta estaba...pensando.
-Haber, cuéntame.
-No sé lo que siento.
-¿Javi?
-En parte...
-¿Gonzalo?
-Sí...Marta yo quiero mucho a Javi y daría mi vida por el pero...Gonzalo, me hace sentir bien, a su lado es todo mágico y todo lo demás se me olvida.
-¿Le amas o simplemente es atracción?
-De momento es atracción pero tengo miedo que pueda llegar a más y hacerle daño a Javi. Él se merece lo mejor, sea conmigo o sin mí.
-Eso lo tenemos claro, Javi es único pero ahora quien importa eres tú. Habla con él, cuéntale tus dudas y creo que deberíais daros un tiempo.
-No lo sé Marta. Mañana hacemos un año, y le destrozaría si se lo dijera ahora.
-Haz lo que tu creas mejor Sonia, pero mejor que sufra ahora que después cuando se ilucione más, ¿no?
-Tienes razón, esta tarde después del partido hablaré con él. Me voy a la biblioteca, ¿vale? Luego te veo.
-Adios Sonia y céntrate en los estudios y deja de pensar.- Nos despedimos con un beso y un largo abrazo y salgo de casa. Hace mucho frío y dos nombres no parar de recorrerme la cabeza. Javi y Gonzalo. Dos chicos maravillosos. Ojalá pudiera meterles en una coctelera y sacar al chico perfecto... -pienso.
3 horas después.
-Hola cariño.
-Hola amor.-Nos damos un beso y nuestras miradas se cruzan. Reconozco que me siento incómoda mirándole y siento que intuye algo. Tengo miedo de lo que pueda pasar.
-¿Qué tal el partido?
-Muy bien, ¡Ricki y yo hemos estado en los vestuarios de los jugadores! Al parecer uno de los seguratas era amigo de Ricki. Nunca he sido más feliz.
Creo que su estado de ánimo va a complicar todo.
-Me alegro, oye Javi tenemos que hablar...
-Dime. Sonia me estás dando miedo.
-Javi...creo que...deberíamos darnos un tiempo. Lo siento, te quiero mucho..pero..no sé lo que siento por tí.
Su cara es épica, está blanco y sus ojos a punto de llorar.
-Va...va...vale.
No puedo evitar llorar yo también, me siento mal, él me lo ha dado todo y yo se lo pago así.
-Lo siento muchísimo Javi, enserio. No quería...
-No pasa nada Sonia. Adios.
Antes de que pueda decir nada está lejos y cada vez más.
Al cabo de un rato en casa de Marta.
-!Ya voyy¡- Marta está en la cocina  cuando suena el timbre.Corre hacia la puerta y cuando abre allí está él, con lo ojos rojos de llorar y tiritando.-¿Javi? ¿qué haces aquí?
-¿Puedo pasar?
-Claro, Ricki no está, siéntate y cuéntame que ha pasado.
-Sonia me ha dejado. No tenía claro que siente por mí.
-Lo siento -no sabe que decir, ella ya lo sabía.
Solo un abrazo y un todo saldrá bien es lo más que Marta puede hacer para ayudarlo. Entonces sus ojos se cruzan y aunque ninguno de los dos quiera las bocas se aproximan cada vez más hasta juntarse en un beso que dentro de poco tendrá muchas consecuencias.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Capítulo 19: Por fin en casa.

Por fin hemos llegado. Hemos tenido que pasar la noche en el hotel más cutre de todo París. Todos los hoteles estaban llenos, aún así, no hemos pasado mala noche. Nuestra habitación solo tenía una cama y un armario.  Había un gran tragaluz encima de la cama por el que entraba todo el brilo de la luna asique no pudimos dormir mucho. Tampoco pensabamos hacerlo. Era nuestra primera noche solos en una habitación, juntos, como una pareja.
A la mañana siguiente estabamos felices, y aunque el avión se retrasara más de una hora ni a Javi ni a mí nos importó.
Cuando llegamos a Londres allí estaba Marta, tan guapa como siempre. Llevaba una de las típicas sudaderas blancas con I ♥ LONDON inscrito en ella. Estaba preciosa, sabe perfectamente como conjuntar la ropa y parece que Ricki ha aprendido de ella. No me lo puedo creer, está muy guapo, acostumbrada a verle siempre con chandal y deportivas, verle con unos pantalones vaqueros y camiseta de vestir es algo digno de recordar.
En cuanto me ve, Marta viene corriendo y gritando como una loca.
-¡SONIAAAAAAAA! Por fin te veo. Madre mía estás guapísima y no me creo que por fin Javi y tú estéis juntos.
creo que empiezo a ponerme roja. Miro a Javi, él también lo está.
Nos abrazamos y estamos un largo rato así. Hacía mucho que no estabamos juntas y lo echaba demasiado de menos. Una lágrima resbala por mi mejilla y ella se a cuenta al instante.
-Cariño, no llores. Por fin estamos juntas y ahora será para siempre. Entonces se levanta la manga de la sudadera y allí está la pulsera que nos regalamos con el nombre de Sonia grabado en ella. Le enseño la mía y reímos juntas. En ese momento nos damos cuenta de que Javi y Ricki no paran de mirarse atónitos, sin saber quien es el otro. Me río sola y  recuerdo que no se conocen.
-Javi este es Ricki, es un amigo mío y el novio de Marta.
Se dan la mano y un ''encantado'' sale de la boca de ambos.
Entonces me lanzo a Ricki y le doy un fuerte abrazo. Londres les ha sentado genial, tanto a ella como a él.
-Espero que hayas cuidado muy bien a Marta.
-Eso he intentado, pero tengo que decirte que no ha sido fácil, tiene más caracter que tú.
Nos reímos juntos. Hace mucho que le conozco, de hecho fui yo quien le presentó a Marta. Desde pequeña ha sido un gran apoyo para mí. Siempre ha estado ayudandome en lo que necesitaba y siento que me faltará toda una vida para darle las gracias. Es genial. Entonces Marta nos separa de un pequeño empujón.
-Bueno, bueno, ya vale, ¿no? que tú tienes novio. A ver si voy a tener que devolverte de una patada a Madrid.
-Tranquila, tranquila. Todo tuyo, no quiero discutir nada más llegar. Nos queda mucho por estár aquí y creo que por ahora vamos a pasar demasiado tiempo juntas como para llevarnos mal.- digo mientras sonrío y la guiño un ojo.
-Eso espero- ríe- Bueno vamos a casa a dejar las maletas que luego hemos quedado, te voy a presentar a unos amigos.
Cuando llegamos a su casa no puedo parar de mirar a las paredes. Está toda pintada con dibujos de Ricki y Marta. Siempre han pintado muy bien los dos pero no me imaginaba que lo hacían tan bien. También hay foto en el pasillo de ellos y alguna que otra en la que salimos los tres. Me alegro tanto de volver a verles... Abrazo a Javi y nos damos un beso.
Después de enseñarme hasta el último rincón de la casa, Marta y yo nos vestimos y maquillamos para salir. Sigue siendo tan presumida como siempre y creo aún más que antes.
Cuando salimos del baño oímos que Javi y Ricki están discutiendo.
-Creo que no podemos contar con ellos. Ya están hablando sobre fútbol. - nos reímos.
-Creo que han hecho buenas migas, ¿no? Parece quese llevan bien.
-Sí, ojalá y así sea porque van a pasar muuucho tiempo juntos.
-Bueno mientras ellos discuten necesito contarte una cosa.- La agarro del brazo y la llevo hasta la cocina.
-Cuéntame. Me tienes intrigada y me das miedo.
-Ayer...Javi y yo....estuvimos en un hotel y...bueno el resto creo que te lo puedes imaginar.
Su cara es épica. Nunca la había visto tan sorprendida.
-Me estás diciendo que Sonia la buenecita, ¿por fin lo ha hecho?
No puedo evitar reírme. Siempre hablábamos de estos temas. Ella siempre ha sido más adelantada que yo respecto al sexo, y mientras yo seguía en mi mundo infantil ella ya se había hecho una mujer.
-Sí..creo que es eso lo que intentaba contarte.- Empiezo a ponerme roja.
-Madre mía menos mal. Creía que al final en vez de para la universidad tenía que echarte una beca para el convento.
Estamos un rato hablando de todo, de su vida, de mi vida...y de como va a ser a partir de ahora la convivencia. Son las 5:30 y dentro de media hora hemos quedado con los amigos de Marta. Tenemos que darnos prisa porque si no, no vamos a llegar.
Mientras andamos, Marta va enseñandome todas las partes de la ciudad.
-Aquí es.
-¿Un starbuck? Nunca he estado en uno. Dicen que su café está muy rico, ¿no?
-Está buenísimo, es el mejor que he probado nunca.
Entramos a la cafetería y allí estan los amigos de Marta.
-Sonia, estos son Gonzalo, Miriam, Jessi y Paula.
No puedo parar de observarles. Ellas son muy guapas.
Miriam es alta con el pelo rizado y castaño oscuro. Tiene los ojos azules y la resaltan muchísimo al ser tan morena de piel.
Jessica  es todo lo contrario, pelo liso, castaño claro y  los ojos marrón miel.
Paula es la más bajita de todas, lleva el pelo largo recogido en una coleta alta y es rubia. No para de sonreír y mirarme de arriba a abajo.
Él es guapísimo, es moreno y los ojos más bonitos que he visto nunca, después de los de Javi, claro.
-Encantada. - Digo mientras les doy dos besos a cada uno.
Estamos un rato hablando y noto como Gonzalo no me quita la vista de encima, y eso que Jessica y él están juntos. Entonces Marta, Miriam, Paula y Jessica se levantan a la vez.
-Vamos al baño. Sonia, ¿vienes?
-No Marta, gracias. Id vosotras yo me quedo aquí.-miro a Jessica quien no para de mirarme con una cara de enfado.
Me siento un poco incómoda y sobre todo observada.
-Bueno...¿Qué tal con Jessica?
-Bien...es una chica maja y agradable.
-Y guapa, ¿no?
-Sí...también.
Sinceramente, parece un chico majo y sobre todo es guapísimo, pero no se le ve muy enamorado de ella.
-Sonia.
-¿Qué?- no sé que quiere pero me agarra la mano y me estoy poniendo muy nerviosa. Siento como la temperatura de mis mejillas sube y empiezo a ponerme roja.
-Necesito decirte algo que llevo toda la tarde queriendo decir.

En ese momento entran en la cafetería Ricki y Javi, al que se le borra la sonrisa nada más vernos a Gonzalo y a mí, solo en la mesa agarrados de la mano.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Capítulo 18: Una noche especial.

Por fin llegamos a París. Desde pequeñita quería viajar a Disneyland y subir a la Torre Eiffel mientras gritaba que era feliz. Nunca me imaginé que sería en estas condiciones, de camino a Londres para empezar una nueva vida. Salimos de la estación y nos dirigimos al hotel. Javi ha estado todo el viaje durmiendo y no se ha enterado de lo mucho que he llorado. En el taxi no puedo parar de mirar a todos los lados, París es tan bonito...
Cuando llegamos subimos a la habitació.
-Bueno cariño, ahora sí que empieza nuestra nuenva vida- dice Javi que últimamente había estado muy callado.
-Ahora sí. Te quiero Javi.
Nos damos un beso y salimos a ver la cuidad, está atardeciendo y tenemos que ver todos los lugares que podamos. Después de estar en el m,useo de cera no podemos más, necesito descansar.
-Vamos a ver la Torre Eiffel.
-Javi por favor vamos a cenar algo. Hemos recorrido París en una tarde estoy matada.
-Vaaaale... pero luego vamso a verla.
En ese momento vemos uno de esos puestos tyurísticos en los que se alquilan bicicletas y motos.
-¿Alquilamos una?
-Mmmmm...¡Sí! La azul.
Es preciosa una scooter azul cielo, en París, con el chico al que quiero y a punto de empezar una nueva vida. No podría pedir más, y así montados en la moto buscamos algún lugar en el que cenar.
Después de cenar al mirar el cielo allí está ella, toda iluminada y enorme, es enorme y nose por qué pero ahora más que nunca me acuerdo de mi madre. No quiero llorar, no delante de él, le veo más ilusionado que nunca y no quiero estropearlo. Entonces soy yo quien la el primer paso. Le cojo del brazo y le tiro hacia la moto.
-¡Vamos a verla!
-¿A ver qué?
-Pues la Torre Eiffel, tonto. ¿No crees que en realidad es más bonita que en las postales?
-Sí la verdad esque es preciosa, como tú.
Sonreimos complices y nuestros labios se juntan una vez más.
Cuando llegamso es más impresionante de lo que creía, es preciosa, es perfecta. Y así, contemplandola abrazados nos quedamos viendo como el tiempo pasa y París, la ciudad más romantica del mundo anochece.

martes, 4 de octubre de 2011

Capítulo 17: Aprendí a quererte.

Llevamos 3 horas de viaje. Me ha dado tiempo a dormir un rato y escuchar música hasta que se ha quedado sin batería. Miro a Javi, está totalmente dormido. No se que hacer, me aburro muchísimo. Entonces recuerdo la carta de mi madre y que la estaba reservando para este momento. Busco el sobre en la mochila y lo saco. Todavía huele a ella, tan dulce y a la vez elegante. Abro poco a poco el sobre y saco la carta. Con solo ver su letra tengo ganas de llorar.
Mi niña preciosa.
Cuando leas está carta hace mucho que yo ya me habré ido, pero quiero que sepas muchas cosas que hasta hoy desconocías. Primero, que te amo, que te quiero como a nadie, y que gracias a tí he aprendido a querer.
Tú sabes que no he tenido una infancia fácil, pero no sabes hasta que punto. Cuando nací, mi madre biológica me abandonó en la puerta de un horfanato, con tan solo 5 días de vida. Allí pasé los años más tristes de mi vida, no tenía a nadie, estaba completamente sola y sin saber qué era realmente querer. Con 13 años una familia me adoptó y fui muy feliz, tenía alguien a quien le importaba, que me arropara por las noches y que me dijera te quiero. Pero al poco tiempo se divorciaron, y ella, mi madre adoptiva acabó en las drogas y yo, sola. Tuve que aprender a sobrevivir en la vida  y salir como pude de mis problemas. Con 15 años me fui de casa, harta de tirarme las noches en vela, encerrada en mi cuarto ahogando entre llantos los gritos de uno de los tantos hombres que ella llevaba a casa. No paraba de golpear la puerta para violarme. No supe que hacer, estaba perdida y sin nada que me importara en esta vida. Gracias a Dios conocí a un cura de la iglesia cercana a mi casa y fue él quien por fin me dio el cariño que necesitaba. Me dio estudios, un hogar en un centro de acojida y comida caliente. Con 22 años entré en la universidad y allí fue donde le conicí. Tu padre. Me enseñó que puedes querer a una persona y crear a su alrededor tu felicidad y tu vida entera. Nos casamos al poco tiempo y 2 años más tarde naciste tú. En ese momento aprendí a quererte, y a saber realmente lo que es querer a alguien. Cuando cumpliste 3 años tus riñones dejaron de funcionar. La única posibilidad de que tú sobrevivieras era una donaión, y yo era una perfecta donante. Los médicos me advirtieron que este tipo de enfermedades suelen ser hereditarias y aún con el riesgo de morir lo hice. No quiero que te sientas culpable, ni siquiera se te pase por la mente imaginarlo porque tú eres mi prolongación, si tu vives yo siempre viviré. Ahí, en la sala de operaciones  aprendí lo que es amar con todo tu corazón y no importarte nada más. Tú fuiste, eres y serás siempre lo más grande de mi vida y quien me enseñó que es el amor. Con un te quiero mamá, has despertado más sentimientos en mí que toda las personas que me rodean a mi alrededor. Quiero que sepas que te quiero y siempre lo haré y que pase lo que pase estaré contigo, apoyandote en tus decisiones y ayudandote en tus malos momentos. Me vas a tener ahí siempre que me necesites y aunque tú no puedas verme yo siempre lo haré y te cuidaré desde aquí. Solo te pido una cosa, lucha por lo que quieres, cariño, se feliz y nunca te rindas. Cuando de verdad encuentres algo que te haga inmensamente afortunada nunca dejes pasar la oportunidad y da todo por ello, como yo lo hice por tí.
Te quiero Sonia, siempre contigo.
                                                                                                                        Mamá

Cuando termino de leerla la carta está empapada por mis lágrimas. No puedo creerlo, mi madre dio la vida por mí. Ahora me arrepiento de todas las veces que la dije que no me quería o que solo la importaba ella misma. La quiero, la echo de menos y necesito tenerla aquí, conmigo.
-Quiero que me digas te quiero como antes, que me arropes por las noches y me preguntes que tal el día. Quiero tenerte conmigo.
Me siento ridícula hablando en alto y sola pero se que ella esté donde esté siempre me está escuchando.-Te quiero mamá.-susurro.

sábado, 1 de octubre de 2011

Capítulo 16: Una nueva vida.

Solo queda un día, mañana a las 12 de la mañana sale mi tren. Los billetes que mi padre me dio son de avión, pero tengo que ir hasta París en tren, pasaremos la noche allí y a la mañana siguiente, en avión hasta Londres.
Todavía no me creo que mi vida pueda cambiar tanto en tan poco tiempo. Hace 10 días, tenía novio y se llama Sergio, extrañaba más que a nada a mi madre y vivía en Madrid. Hoy una semana y tres días después, soy más feliz que nada en el mundo con Javi, la sigo echando de menos, pero de forma positiva, la veo como un recuerdo feliz y mañana voy a irme a vivir a Londres. Son las 18:35 de la tarde, acabo de llegar a casa y estoy agotada. Primero fuimos a visitar a mis abuelos maternos, en la residencia y luego a comer todos juntos. No he parado de darle vueltas, estoy alucinada...¡yo en Londres! En ese momento una música me despierta de mi sueño de hadas, es mi móvil.
-Hola Sergio.
-Hola Sonia.-¿Qué querías?
-Nada, me he enterado de que te vas a Londres y quería desearte que te vaya todo muy bien, tanto con los estudios como con Javi. -Se ríe.
-Muchas gracias Sergio, yo también espero que te vaya muy bien y que seas muy feliz. Y no te preocupes no me olvidaré de vosotros. Vendré a veros de vez en cuando.
-Eso espero. Bueno Sonia te tengo que dejar. Por cierto, un beso de parte de Amanda.
-Vale, adios Sergio y gracias. Otro para ella.Cuelga. No me puedo creer que Amanda se haya vuelto cariñosa, pero...todo el mundo cambia. Sigo preparando la maleta y todo lo que me voy a llevar. Meto la tarjeta gigante que todos me regalaron. Me la dieron por mi cumpleaños a modo de felicitación y despedida, al parecer todos sabían que me iba menos yo. Madre mía, cuando lloré. Silvia y Carmen parecían dos magdalentas, abrazadas y derramando lagrimones. Las he prometido que las invitaré a Londres una semana cuando lo tenga todo organizado, espero que sea pronto. Tengo toda la maleta preparada, llevo toda mi ropa, los cajones están vacíos y solo quedan cajas de juguetes viejos y peluches medio rotos. Cojo todo y lo saco. Me pongo a mirar dentro de las cajas y no puedo evitar llorar. Pero no de pena sino de añoranza. Todavía no me he ido y siento que ya me muero por dentro. Decido llevarme un peluche que tiene un gran valor para mí. Recuerdo cuando me lo compraron como si hubiese sido ayer. Tenía 5 años y fue en la tombola de San vicente de la Varquera, en una de las vacaciones. Mi madre no me dejaba comprarme nada porque ya había elegido mi regalo, un collar de conchas, pero cuando vi ese oso supe que era para mí y no paré de llorar hasta que mi madre, a mala gana decidió comprármelo. Poco tiempo después se le rompió un brazo y mi madre me enseñó a coser. Esa tarde fue muy especial, mi padre estaba fuera y solo estabamos nosotras dos, y decidimos hacer una fiesta de disfraces y jugar a mil y un juegos divertidos. Como echo de menos esos momentos. Lo meto en la maleta y la cierro como puedo.  Solo me quedan las cosas de la bolsa. Meto una foto de toda la familia junta, el ipod y el cargador. También el libro que estoy leyendo y la carta de mi madre. La leeré por el camino hacia París, así, no me aburriré. Cuando termino de hacer todo y dejo mi habitación completamente vacía, bajo al salón. Todos están cenando menos mi hermano que de un salto se levanta del salón y corre a abrazarme. Tiene lágrimas en los ojos y no puede ni hablar.
-Te voy a echar mucho de menos tata.
-Y yo a tí, mi niño. Pero muy muy muy pronto voy a estar aquí y tienes que haber crecido mucho.
He conseguido sacarle una sonrisa y después de un largo abrazo y un beso sube a su cuarto a dormir. Mañana es día 7 de septiembre y empieza el cole. Yo me siento a la mesa y tra un ''hija te vamos a extrañar mucho'' comienzan hablar sobre lo responsable, lo madura y lo mucho que voy a evolucionar como persona el tiempo que no estaré. Después de cenar subo a mi cuarto y me tumbo en la cama, me espera una noche larga y sobre todo de no poder dormir. Ya me he despedido de todos, y durante dos horas mi móvil no ha dejado de sonar. Antes de dormirme otra vez suena mi móvil, pero esta vez me alegra oírlo.
''Buenas noches princesa, solo un día. Mañana es un gran día asique descansa. Te quiero.''

Me encanta como me trata, es el niño más cariñoso del mundo, y ahora me alegro de haberle dicho que sí, que le quiero.
A la mañana siguente, en casa de Sonia.
Son las 11 de la mañana y ya estoy lista y muerta de miedo. Me despido de toda mi gente, les doy un abrazo y un beso muy grande. Tengo la cara inhundada de lágrimas y todavía quedan mis amigos.
La primera es Carmen. Corre a darme un abrazo.
-!Te quiero mucho.mucho, muchoo! No lo olvides y sobre todo acuerdate de nuestra palabra...'Superfluo'.
A cualquier persona normal, puede parecerle una tontería muy grande, pero para nosotras tiene un significado especial.
Me despido de Alba, Silvia, Carlos y del resto de mis amigos. Nos hacemos mil fotos con mi cámara y me voy a la estación. Mi padre me lleva en coche y cuando llegamos allí se pone a llorar como un niño pequeño.
-Te quiero mucho hija, no te lo puedes ni imaginar. Y siento arruinarte tu día llorando así pero no puedo evitarlo. Se va mi niña y no se que voy a hacer.
-Papá, no pasa nada y no quiero que llores, ¿vale? Te voy a llamar todos los días y te enviaré fotos amenudo. No te preocupes que siempre voy a ser tu niña.
Nos damos un abrazo, le seco las lágrimas y sonreímos.
Son las 11:50, el tren sale en diez minutos y no se nada de Javi. Quedamos en vernos en la estación, pero no ha aparecido, me temo lo peor. Estoy muy nerviosa , no paro de imaginar cosas y no puedo estar quieta. De repente le veo, con dos maletas y sus padres acompañandole. No puedo evitarlo, mis piernas se mueven solas y corro a abrazarle. Me coge en el aire y nos besamos. Soy feliz, más feliz que nunca, siento que le amo y que una nueva vida juntos nos espera. Y con este sentimiento montamos en el tren y despedimos a nuestros padres.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Capítulo 15: Dos fechas importantes.

Solo media hora más y mi casa se convertirá en una oleada de gente disfrazada. Miro el móvil, no lo había mirado en todo el día. Madre mía, 34 llamadas perdidas. Todas son de Marta, estará enfadada.
Busco en mi agenda y la llamo.
-A buenas horas me llamas tú.
-Lo siento Marta no lo he mirado en todo el día, he estado liadísima.
-No pasa nada, bueno, ¡FELICIDADESSSSSSSS!
-Muchísimas gracias mi niña. Tengo una buena noticia para tí.
-¿A qúe esperas para contármela?
-Muy pronto vamos a vernos. Me voy pasado mañana un año entero a Londres.- Un grito se oye al otro lado de la línea.
-¡Por diosss! Casi me da algo de tanto gritar.
-Sí, lo he notado, y mi oído también.
Nos tiramos mucho tiempo hablando, de ella, de mí, de Ricki, de Javi....le cuento toda la historia y lo único que sale de su boca es ''Sal con él'' Hacía mucho tiempo que no estábamos así juntas, riéndonos, contándonos cosas y divirtiéndonos.
Media hora después colgamos, ella tiene que que ir a comprar y yo terminar de maquillarme. Me miro al espejo. Me gustaría tener los ojos azules, le darían luminosidad a la cara pero me encanta mi cara y sobre todo las pecas.
Cuando termino de maquillarme llaman al timbre. Abro la puerta y allí están todos, Carmen riéndose como una loca, Carlos contando cualquier de sus tonterías, Alba y Silvia. Todos van disfrazados de algo diferente. Carmen de vaquera, Carlos de viquingo y Alba y Silvia de ángel y demonio. Soy la más cutre de todos. No tenía disfraz asique simplemente usé una cinta unas telas y unas plumas para disfrazarme de india. Nos damos dos besos y entran todos.
- Manos arriba.
Me giro y allí está Carmen apuntandome con una pistola de juguete y riéndose con todos los demás. Es tontísima pero me encanta, y sobre todo, me hace reir.
Estoy muy nerviosa, no paro de darle vueltas a si habré hecho lo correcto con Javi, se lo cuento a ellos antes de que lleguen los demás y todos coinciden en que debería dejarle ir. Que yo le quiero y él a mí también.
Al rato llegan todos los demás, compañeros de colegio, de instituto... y por último él. Madre mía, parece que lo hemos hecho aposta, los dos de indios.
-Hola preciosa. Estás guapísima.
-Tú si que estás guapísimo tonto.
Nos damos dos besos y un fuerte abrazo.
Estamos dos horas bailando, comiendo y sobre todo riendo. Entonces me entran ganas de ir al baño. Subo las escaleras y cuando voy a entrar Javi está detrás mía, agarrándome por la cintura y dándome un beso en la mejila.
-He tomado una decisión. Te quiero y no podría irme sin tí. Quiero que vengas conmigo.
No dice nada simplemente me mira a los ojos, sonríe y me besa. Es el mejor chico del mundo y desde ahora y por siempre mi chico.
3 horas más tarde en casa de Sonia.
Solo quedamos Javi y yo, me está ayudando a recoger todo y se ha negado a irse hasta que llegue mi familia.
Acabamos de recoger todo y me siento en el suelo.
-Ven conmigo.
Se sienta a mi lado y apoyo mi cabeza en su hombro.
-Sonia.
-¿Qué?
-Que gracias.
-¿Gracias por qué, tonto?
-Por todo, por dejarme formar parte de tu vida. Por quererme y sobre todo por cada uno de tus besos. Gracias por existir en mi vida.
-Entonces, yo si que debería darte las gracias, por eso y por mucho más. Porque has sido tú él que me ha ayudado siempre, se ha roto la cabeza para hacer mil y una locuras que me hicieran sonreir y siempre me ha querido y apoyado. Eres lo mejor de mi vida, cariño.
Y con eso y un largo beso nos quedamos allí, los dos, sin saber cuanto tiempo transcurre.

martes, 20 de septiembre de 2011

Capítulo 14: Decisiones que tomar.

-¡FELICIDADESSSSSS!- siento como mi hermano se tira encima mía para despertarme- Sonia, Sonia despierta. ¡Hoy es tu cumpleaños!
-Gracias pequeño- le doy un beso y me incorporo en mi cama.
-Felicidades hija- mi abuela y mi padre se acercan y me dan dos besos cada uno.
-Muchas gracias a todos.
Miro el reloj son las 10:00 de la mañana y tengo mucho sueño.
-Hija...este año no te vamos a dar dinero como todos los años. Este año pensabamos que te haría ilusión otra cosa...-mi padre está triste, no se por qué pero estoy preocupada. En ese momento mi abuela saca de su delantal una carta, metida en un sobre en el que pone ''Para Sonia, mi niña''. Reconocería esa letra en cualquier parte, su letra, la de mi madre. La cojo ansiosa de abrirla pero mi padre me la quita de las manos.
-Cariño, tu madre querría que abrieras esta carta cuando estuvieras preparada, no la abras ahora, sino cuando de verdad la eches de menos.
Estoy un poco confusa, pues claro que ahora la echo de menos, pero creo que mi padre tiene razón, no la abriré por ahora.
-Sonia, Sonia, ¿Puedo irme contigo?-pregunta Iván con una sonrisa muy grande.
-¿Conmigo? ¿A dónde?
-¡A Londres!-exclama gritando.
-¿¡A LONDRES!?-no me lo puedo creer.
-¡Iván!- grita mi abuela.
-Si hija...este año sabíamos que necesitabas estar con Marta y que la echabas de menos y además querías practicar tu inglés asique es tu momento cariño, un año entero allí, haciendo tu vida.- en ese momento saca dos billetes de avión a Londres. Pero...¿dos?
-Papá, pero hay dos...y yo solo soy una...
En ese momento aparece Javi por la puerta. Viste unos pantalones vaqueros claros, una camiseta blanca y una chaqueta azul. Está guapísimo. Mi padre le mira, le guiña un ojo y me mira a mí.
-Bueno, nosotros solo compramos uno...es otro lo ha comprado él. Creo que tenéis que hablar...os dejo solos.- salen todos de la habitación y Javi se sienta en mi cama. Me coje la mano, me mira a los ojos y comienza a hablar.
-Sonia, te quiero.
-Javi y yo....
-Dejame acabar porfavor. Hace mucho que nos conocimos y sabes que desde el primer día has sido una persona muy especial para mí, y poco tiempo después empecé a sentir cosas por tí. Nunca te lo he dicho, tú estabas con Sergio y eras feliz, y ante todo quería eso, tu felicidad. Pero cuando Sergio te dejó, y te vi así, creí que era mi oportunidad, que yo podría ser el chico que te hiciera sonreír y nunca te dejase de amar. Pero me equivoqué, pensé que tú sentías lo mismo y no fue así. Te besé una vez y fui un error, te besé otra vez, y no dijiste nada y aquí sigo yo, después de dos negativas, quizás haciendo el idiota o quizás no, pero sobre todo declarandote mi amor por última vez. He reservado otro billete de avión, en el mismo que el tuyo pero te juro que solo subiré si tu de verdad quieres que lo haga. Dentro de 2 días te vas, y no te veré en un año, si decides que no me quieres, ese será el tiempo que tendré para olvidarte, pero si me dices que me quieres, que quieres que me vaya contigo, prometo hacerte feliz siempre. Porque solo existes tú, has sido la única durante mucho tiempo y no quiero que eso cambie.- Sus ojos están llorosos y las lágrimas resbalan por su mejilla. Le seco la cara con el puño de mi mano, le doy un beso en la mejilla y otro en los labios. El más bonito de todos, el más sentido y él único que nunca olvidaré.
-Javi, te quiero, es más, te amo. No se como lo has hecho pero has conseguido que me sienta como una princesa, me has hecho creer que los cuentos de hadas existen y que los principes que lo dan todo por tí también. Y daría mi vida por estar a tu lado pero no puedo, no puedo obligarte a que dejes todo para irte conmigo a otra ciudad, tu familia, tus estudios, el fútbol...todo, tu vida. No sería justo, ni para tí ni para mí.
-Sonia,¿pero no te das cuenta?. Tengo 18 años, un mundo por delante y se todas las cosas que voy a dejar, pero mi familia va a estar ahí siempre, el fútbol seguiré jugando con Ricki en Londres y mis estudios los retomaré allí. Todo lo seguire conservando, pero alomejor, si me quedo y no voy perderé al amor de mi vida, y no me lo perdonaría nunca...
-Javi....yo....no se que decir, me siento bien y mal a la vez.-se ríe.
-¿Cómo se puede sentir bien y mal a la vez?
-Mirate, eres el chico perfecto, y lo dejarías todo por mí. La mayoría de las chicas darían lo que fuera por estar en mi lugar y me siento dichosa por eso...pero...no quiero que tu vida cambie por mi culpa.
-Pues me da igual, está decidido. Lo dejaré todo por tí, asique ya puedes ir poniendolo en el estado del tuenti para que todas las chicas se mueran de envidia.- Me coje y me da un beso, mientras nos besamos nos reímos sin parar, pero aun así no estoy segura.
-Javi, porfavor, dejame pensarlo, ¿vale? Dejame persar si quiero que lo dejes todo.
-Claro...-está decepcionado, se le nota en los ojos.- ¿me darás una respuesta en la fiesta?
-Vale, en la fiesta te diré mi decisión. Pero pase lo que pase quiero que sepas que te quiero mucho.
-Y yo a ti mi princesa.
Nos abrazamos durante mucho rato y nos besamos un par de veces. Luego se va. Esta tarde le veré.
Estoy feliz, muy feliz y no se que hacer.
Guardo la carta de mi madre y los billetes de avión. Los miró durante mucho tiempo, tengo hasta las 17:00 para decidir, si quiero conservar los dos o solo uno.
Cuando bajo mi padre, mi abuela y mi hermano vistiendose.
-¿Qué hacéis?
-Creemos que tienes muchas cosas que preparar para la fiesta asique te dejamos la casa, eso sí, mañana no hagas planes que viene toda la familia a comer.- dice mi abuela muy contenta.
-Claro, abuela, prometido.- se me escapa una sonrisa y todos se ríen.
Salen por la puerta y empiezo a pensar en todas las cosas que tengo que hacer.
Primero quiero aclarar el tema. Cojo un papel y hago dos listas. Suelo hacerlo mucho y me ayuda bastante. Pros y contras. Tras una hora de indecisión, lágrimas y alguna que otra rabieta conmigo misma, creo que he tomado una decisión....

sábado, 10 de septiembre de 2011

Capítulo 13: Los preparativos.

Me levanto de la cama. Buff que resaca, me duele muchísimo la cabeza y todo me da vueltas. Me vuelvo a tumbar y me quedo un rato allí, tumbada, sin hacer nada. Por fin se me pasa un poco y logro levantarme. Hoy tengo muchas cosas que hacer. Mañana es mi cumpleaños y tengo que pensar como voy a preparar todo.
Bajo al comedor y todos están sentados en el sofá. Cuando estoy entrando mi padre sale corriendo con algo en la mano, y mi abuela disimula como si nada estuviera pasando.
-¿Qué pasa aquí?-pregunto desconcertada.
-Nada, no pasa nada hija- contesta mi abuela sonriendo.
No quiero darle más importancia al asunto, me duele demasiado la cabeza.
Desayuno, me tomo un par de galletas y un colacao y subo a mi cuarto otra vez. Me siento en la silla y empiezo a apuntar en un papel todas las cosas que necesitaré para la fiesta.
Globos.
Bebida.
Comida.
Disfraces.

No se me ocurre más. De todos modos no creo que necesite muchas cosas más de las que he apuntado. Repaso mentalmente la lista de invitados y recuerdo que Javi no sabe nada de todo esto. Cojo el móvil y le mando un sms. Estará dando una vuelta como todas las mañanas asique no creo que lo mire hasta más tarde.
Javi, mañana es mi cumpleaños y he decidido hacer una fiesta de disfraces, empezará a las 5:00 de la tarde. Porfavor ven. Tequiero mucho.
Dejo el móvil encima de la mesa y no pasan ni dos minutos cuando recibo un mensaje.
Por supuesto que iré preciosa, no me lo perdería por nada del mundo. Te amo con locura Sonia.
Madre mía la última frase me ha producido unas mariposas en el estómago que no puedo soportar. Creo que lo que tanto tiempo he intentado imperdir ha vuelto a pasar... me he enamorado de Javi. No puede ser, soy un caso perdido...
Cojo el libro que llevo leyendo durante unas semanas y me tumbo en la cama. Canciones para Paula. Me lo recomendó Marta y me enganché nada mas empezar a leerlo. Me meto en la historia y cuando dejo de leer ya es la hora de comer. Mi padre ha venido 2 veces a llamarme y en las 2 he respondido lo mismo.
-Ya voy papá.
Bajo a comer y todos están sentados a la mesa.
-Bueno hija mañana es tu cumpleaños, ¿quieres algo en especial?
-No papá, la verdad esque este año no quiero nada.
-Entonces..¿puedo quedarme tu regalo?- pregunta Iván con una sonrisa.
-No cariño, este regalo es de tu hermana, tú tienes muchos el día de tu cumpleaños- contesta la abuela.
Terminamos de comer y friego los platos. Luego subo a mi habitación y me visto con un chandal. Voy a salir a comprar las cosas para la fiesta.
Patatas, coca colas, globos, otros refrescos, gusanitos...llevo de todo. Por el camino de vuelta me encuentro a Sergio, quien al verme tan cargada me ayuda a llevar las bolsas hasta casa.
-Madre mía cuantas cosas llevas. ¿Vas a hacer una fiesta por tu cumpleaños?
-No... son para una fiesta que mi hermano celebra con sus amigos... yo este año no voy a celebrar nada- miento. La verdad esque no me gusta hacerlo, pero no quiero que Sergio venga a mi fiesta. Me sentiría extraña. Creo que no le he perdonado.
-Bueno ya hemos llegado. Gracias por ayudarme Sergio. Hasta luego.
Nos damos dos besos.
-Hasta luego Sonia. Mañana te llamaré para felicitarte.
-Vale.
-Adios Sergio.
-Adios Sonia.
Entro en casa y meto las bebidas en el frigorífico. Lo demás lo dejo en un cajón metido en la bolsa.
Salgo de la conica y  voy a ver la tele. Ya está el telediario por lo cual deben ser las 21:00 como poco. Qué rápido se me ha pasado el día. Entonces, me doy cuenta de un gran detalle. La fiesta es de disfraces, y no tengo ningún disfraz.
Bajo al trastero y rebusco entre las cosas viejas con la esperanza de encontrar algo. Unas cuantas plumas, y unas cintas viejas. Con eso podré hacer un disfraz de indio. Tampoco me esforzaré mucho en eso. El caso es pasarlo bien.
Subo a mi cuarto, cojo el Ipod y me tumbo en lacama. Hace mucho que no meto canciones nuevas, pero por hoy me vale. Mañana descargaré unas cuantas para poner en mi fiesta. Y me quedo allí, tumbada en la cama, y pensando en lo mucho que ha cambiado mi vida en tan poco tiempo.


viernes, 2 de septiembre de 2011

Capítulo 12: Una noche muy loca.


No podemos parar de reirnos. Llevamos media hora caminando por la calle con un mini de vozka y coca-cola casi terminado. Antes de empezar a beber le he contado a Carmen toda el día y lo que Javi me ha preparado. Se ha echado a reir, ella ya llevaba un rato borracha asique no me ha extrañado su reacción. A pesar de eso me ha apoyado y ayudado todo lo que ha podido. Ahora, después de haberme bebido un mini entero de alcohol creo que no me ha servido para nada. Sigo teniendo a Javi en mi mente, pero esta vez no lo veo como algo malo, me ha preparado  un día entero divertivo, ¿qué chico hace eso? Oigo un ruido, giro la cabeza y veo un coche detrás de mí.
-¡Un coche!- grito con voz extraña.
-¿Dónde?- dice Carmen que ni se ha enterado.
Entonces nos damos cuenta de que vamos en zig-zag por medio de la carretera y estamos formando atasco.
Mientras vemos pasar los coches no podemos parar de reirnos, cada uno que pasa nos grita algo o nos hace un gesto osceno, al que nosotras respondemos con una palabra subida de tono.
Entonces, y después de un breve silencio a Carmen le da por contar como fue su primera vez. Madre mía, pobre chico, acaba de arruinarle, le ha dejado por los suelos.
No puedo más los zapatos me están matando, me agacho y me los quito. En ese momento oigo una voz que me habla por detrás.
-¿No crees que deberías ponertelos?- es Carlos, y no está solo. Qué guapo está, ha cambiado mucho en el verano. Me encantan sus ojos marrones miel, y el pelo a lo loco que lleva.
-¡Chicos!- hasta a mí me han dolido los oídos con el chillido que he soltado. Silvia, Alba y Carlos están allí. Ellas están igual de guapas que siempre. Silvia se ha teñido el pelo, ahora lo lleva rubio, la queda bien, la resalta la cara. Alba es todo lo contrario, tiene el pelo más oscuro que yo y los ojos negros. Es más guapa que yo aunque todos dices lo contrario.- Mira que bien encontraros- saludo a todos con dos besos y un fuerte abrazo. Me alegro de verles, les echaba de menos.- Estais todos invitados a mi cumpleaños, que es dentro de...¡2 días! !Carmen!,¿lo has oido?
-¿El qué?- pregunta, que no estaba muy atenta.
-Que dentro de dos días es mi cumple y estas invitada.
- Ah, vale, entonces iré- dice riendose.
-¿Y qué vas a hacer para tu cumpleaños?- pregunta Silvia.
-Pues...no me lo había planteado.¿Qué tal una fiesta de disfraces?
-Genial, es una idea muy buena Sonia, para ir borracha piensas bastante bien.-dice Carlos. Todos nos reímos.
-Pues entonces me voy a casa que mañana tengo que pensar qué voy a preparar.
-¿Quieres que te acompañemos?- me preguntan algo preocupados al ver mi estado.
-No gracias, estoy bien- miento. Pero no resuelta convincente cuando, al andar dos pasos, me caigo al suelo de boca.
Me ayudan a levanrtarme y me acompañan hasta casa. Antes de irme me despido de Carmen y de los demás y quedo con ella en llamarnos al día siguiente, cuando estemos mejor.
-¿Quereis pasar?- me da pena que me hayan acompañado y que se vayan sin tomar algo.
-No gracias Sonia, creo que vamos a irnos a descansar, y tú deberías hacer lo mismo. Mañana nos vemos.
Me despido de todos y entro en casa. Todos están acostados. subo a mi habitación sin hacer ruido, me cambio de ropa y me pongo el pijama. Esta mañana pensé en continuar con el libro que estoy leyendo pero ahora solo quiero dormir. Mañana leeré. Y no se en que momento, pero me quedo dormida.

martes, 30 de agosto de 2011

Capítulo 11: noria por la tarde, botellón por la noche.

Tachán, ya hemos llegado-diceseñalando la noria.
-¡La feria!
Todos los veranos, en las fiestas, ponen una feria en un descampado, y a Javi y a mí nos gustaba mucho montarnos en la noria y ver el mundo desde allí arriba.
-Exacto. El otro día pasé con el coche por aquí y vi la noria y creí que te haría ilusión. ¿Montamos?
-Claro que sí.
Cojo de la mano a Javi y le arrastro hasta la taquilla de la noria.
-Dos entrada porfavor-digo muy ilusionada.
-Creo que no hace falta que cojas entradas, tu amigo ha reservado un viaje de la noria para vosotros solos- dice el taquillero mirando a Javi.
Le miro y me dedica una bonita sonrisa.
-Sube porfavor.
-Pero Javi estas loco, como se te ocurre.
-No estoy loco, esque te quiero demasiado, y tengo una cosa importante que decirte.
Subimos a la noria. estoy intrigada y nerviosa, no se qué querrá decirme, pero intuyo que está relacionado con lo que me contó Marta.
-Sonia, yo quería decirte que....-le tiembla la voz y no para de limpiarse las palmasde las manos en el pantalón. Está muy nervioso.
-Que te quiero, que te he querido siempre, que desde el día que te conocí me enamoré de tí y que el día que me besaste fue el mejor y el peor día de mi vida, porque me dijiste que había sido un error. Que te prometo que si me das una oportunidad no te vas a arrepentir, vas a ser la más feliz del mundo.
-No lo sé Javi...no te puedo negar que siento algo por tí porque sería engañarme, pero no sé que hacer...déjame pensarlo porfavor.
-Claro, claro, tienes todo el tiempo del mundo- dice con una sonrisa y acto seguido me da un beso.



2 horas después en casa de Sonia.
-¿Carmen?
-Sí, dime Sonia, estaba haciendo la comida pero bueno dime, dime.
-¿Puedes quedar esta noche?
-Sí, íbamos a ir a beber al parque, ¿quieres venir?
-Pues sí, necesito olvidarme de todo. Entonces voy con vosotros. Esta noche nos vemos.
-Claro Sonia. Pero...¿te pasa algo?
-Bueno...te cuento esta noche. Adios, un beso.
-Adios, te quiero.
Me voy a duchar, me espera una gran noche. Llevo toda la tarde pensansdo, y necesito olvidarlo por un rato.


domingo, 28 de agosto de 2011

Capítulo 10: Una yinkana, un picnic y quién sabe que cosas más.

-Para taparte los ojos- dice riendo.
-¿Taparme los ojos?¿A mí?¿Por qué?- Estoy nerviosa, no se que me habrá preparado.
-Ya lo verás impaciente- señala su bici - Montate.
Me monto en la parte trasera de su bici y me tapa los ojos. No veo nada, pero noto como se sienta delante de mí y le abrazo con fuerza, en parte para no caerme y en parte porque me encanta hacerlo. Tardamos poco en llegar, y Javi me ayuda a bajar de la bici. Me voy a quitar la venda cuando él me aparta las manos de ella.
-No puedes quitartela aún. Primero tienes que saber las reglas del juego.- noto su voz muy cerca de mí, y puedo sentir su respiración.
-¿Juego?¿Qué juego?
-Es una yinkana,bueno, parecido...en el que hay varias preguntas y si las respondes bien  llegarás a un sitio y allí estará tu sorpresa. ¿Quieres jugar?
Madre mía este chico es una caja de sorpresas, ha preparado una yinkana.
-¡Claro que sí!
-Bueno pues quitate la venda.
Me  la quito, estamos en un lugar que me resulta familiar. Todos los veranos, mis padres y yo veníamos aquí a pasar unos días, y fue aquí donde conocí a Javi. Miro el árbol que hay al lado y en él hay un papel donde pone ''ábreme''
-Como ese papel hay 3 más,lo sé es un poco ridículo poner tan pocas pistas, pero no he tenido tiempo de preparar más...lo siento.-dice un poco triste.
-¿Bromeas? Nunca me habían hecho nada parecido. Me encanta. Muchas gracias- y le doy un beso en la mejilla.
- De nada, me gusta pasar tiempo contigo, y pensé que esta sería una forma divertida de hacerlo. Bueno lee la tarjeta.
Cojo la tarjeta y la abro.
''La siguiente pista está en un lugar donde tú has sido muy feliz todos los veranos''
¿Qué? ¿Un lugar donde yo he sido muy feliz? Me pongo a pensar entonces lo recuerdo. La casa donde siempre íbamos. Salgo corriendo en la dirección correcta, menos mal que no está muy lejos. 3 minutos después ya estoy allí, y efectivamente, en la puerta de la casa hay otro de los papeles que Javi ha preparado para este juego. La abro con impaciencia.
''Muy bien. veo que has sabido encontrar el lugar exacto. La siguiente pista se encuentra en un lugar desde donde has contemplado tantas veces el mar''
Esa es fácil, de pequeña me gustaba ir al puente, e imaginar que el río Manzanares era un mar y que los barquitos de papel que yo lanzaba eran grandes veleros. Corro hacia el puente y en uno de los postes de madera está el último trozo de papel.
''Bueno, para terminar, ve al lugar donde tú y yo nos conocimos''
No puedo evitar sonreir, esta pista me ha hecho recordar muchos buenos recuerdos y me encanta ver en la misma frase esas dos palabras, tú y yo. La orilla del río, uno de los lugares más bonitos del mundo, y con un significado muy especial para mí. Cuando llego allí está Javi, de nuevo, con su bicicleta y una gran sonrisa en la cara. Voy a abrazarle y me lanzo sobre él, callendo los dos a la tierra.
-Me encanta tu regalo Javi, eres el mejor. Te quiero con locura.
-Me alegra que te guste, pero tu sorpresa no acaba más que empezar.
-¿Hay más?- pregunto sorprendida, no me puedo creer que haya preparado todo eso para mí.
-Espero que no tengas planes para esta tarde, porque hoy eres solo mía, y todo gracias a esta sorpresa.
-No tengo nada que hacer, asique sí, soy tuya. Estoy deseando ver que has preparado.
En realidad miento, quedan 3 días para mi cumpleaños y pensaba ir llamando a la gente, pero me da igual, esto es mas importante que quedarme todo el día en casa hablando por teléfono. Mañana por la mañana lo haré.
-Pues entonces señorita, monta en la bici- dice señalando la parte delatera.
-¿Aquí?
-Sí, en el manillar.
-Vale, pero ¿a dónde vamos?
-Lo sabrás dentro de muy poco.
Al cabo de unos minutos de travesía llegamos al campo.
-No me lo puedo creer, ¡has preparado un picnic!
-Como en los viejos tiempos, ¿recuerdas?
-Como no voy a recordarlo, cuando nos escapábamos de casa con un bocadillo y nos tirábamos toda la tarde jugando en el campo.
Los dos nos reímos recordando aquellos momentos, me gustaba venir solo para estar con él.
-Sí, pero este picnic es un poco distinto...no hay bocadillos, sino tarta de chocolate, fruta y cosas para picar.
-Me encanta, y encima tengo hambre.
Ya es la hora de comer. Llamo a casa para decir que no voy a ir a comer y que volveré tarde. Luego Javi y yo nos tumbamos en el césped y estamos más de 2 horas comiendo y contándo anécdotas. Algunas que vivimos juntos y otras que no. Me encanta estar así con él. Me encanta estar con él.
-Parece que tenías hambre, has comido más que yo -dice sonriendo.
-Esque me encanta tu comida, me gusta como cocinas.
-Me alegra mucho y me gustaría que estuvieramos así toda la tarde, pero se ha hecho un poco tarde, y nos quedan muchos lugares a los que ir. ¿Vamos?
-Por supuesto, contigo iría hasta el fin del mundo- digo con una sorisa en la cara. Estoy feliz, muy feliz.
-Hasta el fin del mundo y más allá.
Los dos estallamos en una carcajada, mientras recojemos todo el picnic y nos vamos en su bici a quién sabe donde.




sábado, 27 de agosto de 2011

Capítulo 9: Una visita sorpresa.

Me levanto de la cama y cojo el móvil. Lleva 2 minutos sonando.
-¿Si?-digo medio dormida.
-¡Sonia! Me he levantado y lo primero que he hecho ha sido llamarte. ¿Estabas dormida?dice Marta muy alegre. De fondo se oye a Ricki, intentando comunicarse con algún inglés.
-Sí, estaba dormida porque ayer me acosté tarde, pero tranquila ya me has despertado. ¿Qué tal por allí?- me levanto de la cama y me siento en la silla del escritorio.
-Lo siento, he esperado bastante tiempo, pero creía que ya estarías despierta. Pues por aquí muy bien. Londres es precioso, pero nos está costando mucho entendernos. A mí menos, porque el inglés no se me da mal, pero Ricki cada vez que tiene que hablar le entra hasta dolor de cabeza-dice riéndose.
-Pobrecito, me da pena. Me encantaría ir a Londres para estar con vosotros,te echo de menos. Ayer vi a Sergio he hicimos las paces...aunque no estoy segura de haber hecho lo correcto. Luego por la noche me llamó y me dijo que me quería y necesitaba hablar contigo.
-No me lo puedo creer.Qué niño más....más...¡no me salen palabras para describirlo! ¡Es lo peor!-dice gritando.
No puedo evitar reirme, en ese momento recuerdo algo.
-Marta, ¿qué era la otra cosa que tenías que decirme? Ayer, antes de irte me dijiste que tenías que decirme dos cosas importantes, y solo me dijiste una.
-Aaaaah sí.... El otro día, el día que quedaste con Javi, iba a casa y me lo encontré. Estaba saliendo de tu casa, e iba llorando.Al principio lo negó, pero luego me contó todo. Sonia, estaba llorando por tí, te quiere mucho y desde hace un tiempo le gustas.
No se qué decir, me he quedado sin palabras. ¿Por qué tengo mariposas en el estómago? Fui yo quien le dijo que no, ahora no puedo cambiar de opinión. Me voy a volver loca.
-Sonia, ¿estás ahí?
-Sí, sí, estoy aquí....Marta, no se que hacer, estoy muy confusa. Por momentos pienso que no es para mí, que no siento nada por él, pero otros momentos, con solo pensar en él, mi estómago se vuelve un criadero de mariposas.
-Sonia cariño, habla con él, yo no digo que te guste, ni que no lo haga, pero tienes que aclararte. Se lo debes a él y a tí misma.
-Ya lo sé. Voy a hablar con él.
-Vale. Luego me cuentas. Te tengo que dejar. Un besito, Te quiero.
-Claro. luego te llamo yo, Te quiero Marta.
Después de colgar, me quedo pensativa en la cama. Miro una foto que nos hicimos hace poco. Es una foto preciosa, por eso la colgué en el corcho. También hay fotos con Sergio. Qué felices se nos veía por entonces.
Me levanto de la cama y bajo a ver la tele un rato. Allí está mi hermano viendo los dibujos.
-Sonia, un amigo tuyo ha venido a casa. Le he dicho que stabas dormida y se ha ido un poco triste.
-¿Un amigo mío? ¿Quién era?
-No lo sé, ha dicho que luego volvería. Era guapo, ¿es tu nuevo novio?
-No, ahora no tengo novio cariño, pero ¿cómo era?
-Era alto, y con los ojos verdes.
-¡JAVI!-una sonrisa se dibuja en mi cara. ¿para qué habrá venido?- ¿Ha dicho para qué ha venido?
-No, no ha dicho nada, pero llevaba una bicicleta. Yo quiero que papá me compre una como esa.
-Para tu cumleaños te la compro, ¿vale? Me voy arriba pequeño- le doy un beso y subo a mi cuarto.
No paro de pensar que querrá y por qué habrá venido a casa. miro el móvil, no tengo llamadas perdidas ni tampoco mensajes nuevos. Miro la agenda y estoy apunto de llamarle cuando mi móvil comienza a sonar.
-Hola Javi.
-Hola dormilona. No se como lo haces pero siempre te duermes cuando voy a verte.-dice riéndose.
Madre mía tiene razón, pobrecito.
-Lo siento mucho Javi. ¿Para qué has venido a mi casa?
-Tenía una sorpresa para tí.
-¿Para mí? ¿Y qué era?
-No te lo puedo decir, pero si quieres dentro de media hora estoy en tu casa y te lo digo.
-¿Dentro de media hora? ¿No te viene mal?
-Que va. No pensaba hacer nada hoy, asique tengo toda la tarde para tí- dice contento.
En momentos así, le quiero más que a nadie y hace que me enamore de él.
-Bueno vale. Pues hasta dentro de media hora entonces.
-Hasta luego Sonia.
Me visto deprisa y espero en el comedor a que venga. No paro de dar vueltas por el salón, estoy impaciente.
Suena el timbre. Abro la puerta y allí está Javi con una cinta en la mano.
-¿Una cinta? ¿Para qué queires una cinta?
  



jueves, 25 de agosto de 2011

Capítulo 8: Una tarde entretenida.

No tengo ganas de comer, llevo 20 minutos sentada en la mesa dando vueltas al puré. Como no termine rápido no me va a dar tiempo a arreglarme. Dentro de un cuarto de hora he quedado con Carmen. La verdad esque me apetece ir, quiero cambiar de aires, olvidarme de todo y ella siempre hace lo posible para que lo consiga.
Me levanto de la mesa y cuando voy a salir oigo a mi abuela.
-Sonia, cariño, ¿Qué te pasa? Llevas mucho tiempo en la mesa y ni siquiera has provado la comida.-Siempre le he contado todo a mi abuela. Desde que murió mamá siempre me ha tratado como a su hija, y me ha ayudado con todo.
-No tengo hambre abuela. Tengo el estómago cerrado.-Me siento en la silla y le cuento todo lo que ha pasado con Sergio. También le cuento lo de Javi y lo de Marta. Necesito desahogarme y siceramente, con ella puedo hacerlo en total confianza.
Cuando termino de contarle todo mi abuela se acerca a mí y me da un abrazo. Me consuela mucho, cuando estoy con ella, me siento segura, protegida.
-No pasa nada, tengo la intuición de que pronto volverás a ver a Marta, y lo de Sergio...nadie se merece que mi niña lo pase mal, y menos un chico como él. Si no supo apreciarte, él se lo pierde.-y me dedica una de sus sonrisas. Tiene una sonrisa preciosa, y a pesar de su edad no es fea, se nota que de joven fue una mujer muy bella.
-Gracias abuela.- Le doy otro abrazo y subo a mi habitación.
No se qué ponerme. Abro el armario y examino mi ropa. Elijo una falda cortita de flores que mi padre me compró.  Busco una camiseta lisa de tirantes del mismo color que la falda y tardo un rato en encontarla. Me visto y me pongo los tacones. Salgo de casa y a medio camino me encuentro a Carmen. Corre a saludarme y nos damos un fuerte abrazo y un beso. Cojemos el autobús y nos bajamos en el centro de Madrid. Hacía mucho que no venía por aquí pero no ha cambiado nada. El mismo tráfico, la misma muchedumbre de gente, sinceramente me gusta mi cuidad, me gusta Madrid, y no la cambiaría por ninguna otra.
Después de dos horas andando mis tobillos no pueden más, necesito descansar. Nos sentamos en un banco mientras ella me cuenta todo lo que ha hecho durante el verano. Madre mía se lo ha pasado en grande. Fiestas, botellones, amigos, viajes... me da un poco de envidia pero me alegro mucho por ella.
Cuando nos levantamos se me ocurre una idea.
-¿Por qué no vamos a la cafetería a la que íbamos siempre? Hace mucho tiempo que dejamos de ir y está muy bien.
-Genial, tengo un poco de hambre asique me parece una excelente idea.
Cuando estamos a punto de entrar en la cafetería una pareja sale sin mirar y me da con la puerta.
-¡Mira por donde vas!-digo sin fijarme a quien grito.
-¿Sonia?-esa voz...
No me lo puedo creer, que mala suerte tengo. Con el millón de cafeterías que hay en el centro y allí tenía que estar él.
-Sergio...-digo sin mirarle.
En ese momento levanto la vista y veo que alguien está con él. No me lo puedo creer, ¿está saliendo con Amanda?, pero si hace un par de días no podían ni verse. A mí tampoco me cae muy bien...es bastante estúpida y desde que se juntó con aquel grupo es todavía menos soportable. Si que ha tardado poco en sustituirme...
-Me alegro de verte. ¿Podemos hablar un momento?
No tengo muchas ganas de hablar con él. Miro a Carmen esperando que me saque de este apuro, pero está ocupada viendo el Menú de la cafetería.
-Claro.. dime.
-Me gustaría hablar en privado, los dos solos.- Ese comentario a molestado a Amanda, pero Sergio ni se ha dado cuenta.
Nos alejamos un poco y es él quien inicia la conversación.
-Sonia, no me gustaría que acabasemos así. Ahora yo estoy con Amanda, pero podemos ser amigos.-¿Qué insinua, qué quiero volver con él?
-Bueno, lo de Amanda no lo comprendo...pero es tu vida, y yo no voy a meterme en eso. De todos modos, aunque no estuvieras con ella, tampoco querría algo más que una amistad contigo. De hecho no sé si quiero una amistad.
-Porfavor, sé que no debí hacerlo, fui un idiota, pero Sonia, tú me importas, déjame intentarlo como amigo, ¿vale?
-Bueno vale...te daré una oportunidad.
Nos damos un abrazo, sincero por su parte, falso por la mía. En ese momento llega Amanda con cara de enfado.
-Sergio, cariño, ¿no vamos?-dice mirándome amenazante.
-Claro. Bueno Sonia, me alegro de haberte visto y que lo hayamos arreglado, hablamos esta noche. - y se despide con dos besos. A amanda todo esto la está sentando muy mal, pero me da igual.
-¿Qué ha pasao?- pregunta Carmen, que no se ha enterado muy bien.
-Lo he arreglado con Sergio, quiere ser mi amigo.
Se queda pensativa pero luego esboza una sonrisa y un me alegro por vosotros sale de su boca.
Entramos a la cafetería, yo también tengo hambre asique pedimos bastante comida para las dos. Cuando terminamos la acompaño a casa de sus abuelos, y yo cojo el tren para volver a casa.


martes, 23 de agosto de 2011

Capítulo 7: Se marcha.

Me despierto y miro el reloj. Son las 10:32 y tengo ganas de comer. Me pongo las zapatillas y tacho un día más.15 de agosto, miro el calendario y veo que el cículo verde que anuncia mi cumpleaños ya no está tan lejos. Tendré que empezar a organizar una fiesta aunque no tengo muchas ganas. Pienso en quién invitaré. Carmen, por supuesto, ya habrá vuelto de vacaciones después de desayunar la llamaré. Marta probablemente se haya ido pero espero que esté todavía,ella y Ricki, no se si  invitar a Javi...es mi mejor amigo pero después de lo que pasó ayer...espero que no cambie nada. También me acuerdo de todos los que no he visto en el verano, Carlos, Alba, Silvia y creo que nadie más. Un nombre se me pasa por la mente, ¿Sergio? No, Sergio no, tengo que olvidarle. ¡Como voy a invitarle a mi cumpleaños! Mañana empezaré a prepararla. Bajo a desayunar, pensar en Sergio me ha quitado el hambre pero aun así me tomo un tazón de leche con galletas. En la cocina está mi hermano pero está tan dormido que ni siquiera me ve.
-Hola pequeño.
-Hola Sonia- dice casi sonambulo.
Parece que mi padre no está, se habrá ido a trabajar, y mi abuela tampoco, hoy toca hacer la compra asique estará en el supermercado.
Termino de desayunar y subo a mi cuarto.Cojo mi móvil y busco en la guía. C,c,c...Carmen.
- ¡Soniaaaaa!- grita Carmen al otro lado de la línea.-Iba a llamarte esta tarde por si querías hacer algo. Volví ayer de vacaciones y me aburro aquí en casa.
- Claro, ¿esta tarde te apetece? Podríamos ir a dar una vuelta por el centro y cenar allí.
- ¡Perfecto! ¿vamos a ir solo las dos o se lo vas a decir a Sergio?
- Eeeeh....no, bueno....Sergio y yo ya no estamos juntos. Me puso los cuernos en Barcelona- le cuento toda la historia y lo que pasó en la puerta del instituto- ¿Sigues ahí?
-Sí, sí sigo aquí. siento mucho mi metedura de pata...no sabía nada...me he quedado sorprendidísima. No me lo esperaba de Sergio, la verdad.
- Bueno no pasa nada, las cosas son como son, y aveces no pueden cambiarse.
- Tienes razón. Dejemos de hablar de eso. Te tengo que contar un montón de cosas. Había una cantidad de chicos guapos...-madre mía está loquísima. La conocí hace mucho, creo que antes que a cualquiera de los demás, y desde el principio me llevé genial con élla. Muchas cosas nos gustan a las dos, pero la mayoría de las veces podemos pasarnos la tarde entera discutiendo por tonterías.
-Bueno Carmen te tengo que colgar, que se me acaba el saldo.
-Claro Sonia, entonces esta tarde donde siempre, ¿vale?
-Vale. Un besito Carmen.
Esta tarde me espera una tarde divertida, con ella nunca me aburro.
Cuando voy a dejar el móvil encima de la mesa a
drop in the ocean de Ron Pope empieza a sonar en mi móvil. Es un mensaje. Lo abro y miro de quien es. ¿Marta? ¿Qué querrá? Leo el mensaje.
Sonia tenemos que hablar urgentemente. Tengo dos cosas que contarte. Porfavor es importante. ¿Te viene bien destro de 20 minutos?
¿En 20 minutos? ¿Qué será tan importante? La respondo al mensaje y quedo con ella en la parada del autobús, al lado de su casa. Me ducho y aprovecho para relajarme. Me visto con una camiseta blanca y unos pantalones vaqueros de tiro alto, cojo el móvil y salgo de casa.
-Sonia-cuando llego Marta ya está allí que corre a darme un abrazo.
-Marta no me gusta nada cuando me dejas intrigada,¡me pones de los nervios!
-Ya echarásde menos que te ponga de los nervios- parece que ha llorado, tiene el rimel corrido, alomejor será la alergia.
-Bueno, pero todavía quedan 5 días para eso.
En ese momento veo a Ricki saliendo de casa de Marta con dos maletas. Las dos le miramos y luego nos miramos entre nosotras.
-Marta, ¿para qué son estas maletas? No porfavor, no me digas que....pero si te ibas el día 20.
-Ya lo sé pero mis padres adelantaron el vuelo y no podíamos cambiarlo más. Lo siento Sonia, no quería que te enterases así. Nuestro avión sale dentro de 1 hora. Te voy a echar de menos.
No se que decir, no me salen palabras. La doy un abrazo y lloro en su hombro. La acompaño al aeropuerto. En el trayecto casi no hablamos, no es fácil hablar ahora sin llorar.
Cuando llegamos su avión ya está siendo anunciado. Marta y yo nos miramos. Ricki se ha mantenido más al margen, pero le voy a echar mucho de menos. Antes de que Marta y él salieran, eramos muy amigos, después con el tiempo todo cambió pero sigue siendo muy importante para mí.
Nos abrazamos durante un largo tiempo. Cuando nos separamos las dos decimos lo mismo.
- Te quiero Sonia.
-Te quiero Marta.
-No me olvides, ¿vale?
- No podría hacerlo ni aunque lo intentara. Eres como mi hermana y siempre te llevaré dentro.
En ese momento Marta saca de su bolsillo unas pulseras. En una pone Marta y en otra Sonia.
-Si las juntas pone el día que nos conocimos y una frase que siempre a significado mucho para nosotras, Carpe diem. Pronto las juntaremos, y eso significará que estamos juntas.
Me da la pulsera en la que pone Marta y ella se queda la que pone Sonia. Nos volvemos a abrazar y acabamos las dos llorando. Después voy a despedirme de él.
-Cuidala mucho. Te va a necesitar.
-Claro que sí Sonia, yo también voy a necesitarla mucho.
-Ricki, que aunque estemos últimamente más separados siempre has sido un buen amigo para mí y nunca te voy a olvidar.
-Ni yo a tí Sonia. Siempre me has demostrado que eres una chica que vales millones y bueno, ¿vendrás a vernos a Londres, no?
-Eso espero. En cuanto tenga la oportunidad me presento en vuestra casa.
Nos damos un fuerte abrazo y dos besos. Ya me he despedido de los dos, y 10 minutos más tarde veo que el avión en el que mi mejor amiga y su novio van a empezar una nueva vida, en una nueva ciudad se aleja del aeropuerto. Y sin quererlo mis dedos pasan por encima de la pulsera, sin saber que en aquel avión Marta está haciendo exactamente lo mismo. Quedan un par de horas para comer, y no tengo ganas de volver a casa. En ese momento recuerdo un lugar en el que tantas tardes he pasado. Cuando llego al parque los recuerdos salen solos. Todas las tardes, Marta y yo ibamos a aquellos columpios a hablar sobre mil cosas, y aveces solo a pasar la tarde juntas. Me siento en uno de los columpios, pero el otro está vacio, y no hay nadie que me empuje por detrás. se va a hacer duro estar sin ella. Entonces recuerdo que en el mensaje Marta decía que tenía que contarme dos cosas. ¿qué será la otra cosa que tendría que contarme?






lunes, 22 de agosto de 2011

Capítulo 6: Un gran error.

¿Pero qué estoy haciendo? ¿Por qué le he besado? Sonia, se realista tú quieres a Sergio. Sí, te ha hecho mucho daño, pero le quieres. Javi tiene 2 años mas que tú. ¡Tiene 18 años! No, no tengo que hablar con él. Estuve durante mucho tiempo enamorada de él, pero me prometí a mi misma que todo eso quedó atrás, que no volvería a sufrir tanto por un chico. Salgo de mi cuarto y voy a bajar las escaleras cuando oigo ruidos en la cocina. Por una parte me alegra, porque Javi sigue allí, pero por otra me aterra bajar al piso de abajo y hablar con él, las palabras no me salen, estoy muy nerviosa. Empiezo a bajar las escaleras, tengo que agarrarme a la barandilla, las piernas me flojean y apenas puedo andar, voy con mucho cuidado de no tropezar, pero el último escalón no lo veo y caigo al suelo. En ese instante Javi sale de la cocina.
-¡Sonia! ¿estás bien? ¿Te has hecho algo?- me dice ayudandome a levantarme.
-Sí, sí estoy perfectamente-miento, la verdad esque me he torcido el tobillo y creo que me he hecho un esguince. Que mala suerte, a 6 días de mi cumpleaños me he hecho un eguince.
-¿Segura, no quieres que te lleve al hospital?
-Estoy segura Javi-digo soltándole la mano que anteriormente me había dado para levantarme.-Porfavor escúchame, tengo algo importante que decirte.
-Sí, yo también tengo que contarte algo. Las damas primero, dime que tienes que decirme.
-Pues...quería decirte que lo de antes a sido un error. Lo siento mucho Javi, yo te quiero mucho , pero he confundido el cariño y el amor. Lo siento de verdad, no quería hacerlo, me he dejado llevar, pero ha sido un completo error.
-Claro, tienes razón...- no parece muy convencido, alomejor son imaginaciones mías.
-Entonces, ¿amigos?
-Claro, un simple lio no debe de cambiar nuestra amistad ¿no?- una sonrisa se dibuja en su cara. Madre mía lo que he dejado pasar, que sonrisa tan bonita.
Nos damos un abrazo, y tras un breve silencio recuerdo que él también quería decirme algo.
-Bueno, y tú ¿qué querías decirme?
-Eh... nada, no tenía importancia. Bueno hay una tarta de chocolate esperándote, no la irás a decir que no, ¿no?
-Claro, quiero ver lo buen cocinero que eres.
Nos reímos juntos, me gusta estar así con él. Es un buen chico, qué afortunada será la chica que salga con él.
Vamos juntos a la cocina, la tarta está buenísima, pero noto a Javi raro, como si tuviera ganas de decir algo pero se lo impidieran.
-Javi, ¿te pasa algo?- digo con cara de preocupación.
- No, no me pasa nada. Solo estoy un poco cansado, creo que me voy a ir a casa a descansar.
-Vale no te preocupes descansa ¿vale?. Mañana hablamos.
Nos damos dos besos y un abrazo y nos despedimos. Sale de casa. Me he quedado sola.
10 minutos después en la calle de Sonia.
-¡JAVII!
-Hola Marta, no esperaba verte.-se saludan con dos besos.
-Javi, ¿estás llorando?-dice Marta sorprendida.
-No, no.
-No me mientas, si te estás limpiando las lágrimas con los puños.
-Bueno, esque vengo de la casa de Sonia, para una vez que pasa algo entre nosotros, dice que ha sido un error.-Marta no sabe que hacer, no sabe como consolarle.
-Pero, ¿qué pasa? No me digas que....
-Sí, Marta, la quiero, la quiero más que a nada. Y pensaba perdirle salir, justo cuando ella me ha dicho que nuestro beso solo había sido un error.
-Joe, no se qué decirte...Lo siento mucho Javi.
-No pasa nada Marta, es normal que una chica como ella no quiera nada cnmigo. Me voy a mi casa, quiero tumbarme en mi cama. Adios, ya nos veremos.
- Adios Javi, y no te preocupes.-le da un abrazo y se despiden.
Me pongo el pijama y voy a mi cuarto. Voy a esperar a que vuelvan a casa mi familia. No tengo ganas de dormir, entro en el tuenti, está Sergio y me está hablando. Dudo entre hablarle o no y finalmente decido la segunda opción, lo mejor será olvidarme de él.


viernes, 19 de agosto de 2011

Capítulo 5: ¿Me gusta?

Buff que dolor de cabeza. ¿Qué hago yo en el sofá?. Mientras me levanto aturdida oigo un ruido en la cocina, pero huele de maravilla. Entro en la cocina y una sonrisa inunda mi cara.
-Buenas tades dormilona.-dice mientras mete algo en el horno.-Ha llamado tu padre, mientras tu dormías,me dijo que irían a cenar a un restaurante cerca de el Zoo.
-Mi padre, claro. ¿Y cuándo me quedé dormida? esque no recuerdo nada- digo a punto de que me entre la risa.
- Pueeess....creo que fue cuando empezaron los créditos iniciales. No nos dio tiempo ni a empezar la película. Se nota que has tenido un día duro, pero bueno ahora con mi pastel que he preparado exclusivamente para tí, verás como se te pasan todos los males.
Saca el pastel del horno, tiene una pinta deliciosa, y huele todavía mejor. Madre mía y encima es de chocolate.
Miro la hora, las 9:25, yo tenía algo que hacer, pero no recuerdo el qué.
-¡MARTA!- Subo corriendo a mi habitación y escucho los pasos de Javi por las escaleras.
Cuando llego, cojo el móvil. Tengo 5 llamadas perdidas y todas son de ella. Normal, había quedado para ir a su casa a ver Harry Potter. Pero sinceramente no tengo muchas ganas de ir, hace mucho tiempo que no veo a Nuria y a Marcos y no sabría que hablar con ellos. además hay un delicioso pastel y un chico guapísimo esperandome abajo, que mas podría pedir. Dejo el móvil encima de la cama y cuando me giro veo a Javi, apoyado en el umbral de la puerta, mirándome.
-¿Qué te pasa?, me has asustado, has salido corriendo derrepente.
Que mono que es. Madre mía, ¿por qué tengo mariposas en el estómago?. No, no , no puede ser. Deben  ser de el hambre, aunque no tengo mucha...
-No te preocupes, esque había quedado con Marta para ir a su casa, pero no me encuentro bien, prefiero quedarme aquí.
En parte esa frase es verdad, he quedado con Marta, pero la otra mitad de la frase no sé ni por qué la he dicho. Me encuentro perfectamente, madre mía, ¿no será que.....?. No, otra vez no. Todo eso ya quedó atrás.
- Ve si quieres, es tu mejor amiga, normal que quieras estar con ella en vez de conmigo-¿se está poniendo nervioso o es mi impresión?-Tú arreglaté y ve con Marta, no te preocupes por mí, arreglaré toda la cocina y me iré. Se está poniendo muy pesado y a la vez ahi algo que me atrae hacia él. Buff no se calla, me estoy poniendo nerviosa. Entonces, no se cómo pero mi cuerpo se mueve solo, y sin que él lo espere le doy un beso. Cuando alejo mi boca de su boca ninguno sabemos que decir. Creo que he hecho  mal en besarle.
- Lo sien...-antes de que pueda terminar la frase otra vez nuestras bocas se unen pero esta vez es él el que da el primer paso. Mientras estamos besandonos me suena el móvil. Que inoportuna es la gente. Paramos, y cojo el móvil.
-¿ Sí?- digo de mal humor.
-¿ Cómo que sí? Hace media hora que deberías estar en mi casa.- es Marta, y no parece muy contenta.
- Lo siento de verdad Marta pero me pillas un poquito liada, miro hacia la puerta pero javi ya no está allí. ¿ Se habrá marchado?
-¿Como que liada?. Bueno ya me explicarás luego, ahora tengo que contarte lo de Ricki.
No tengo muchas ganas de escuchar una historia, solo quiero saber donde se ha metido él, pero después de dejarla plantada lo menos que puedo hacer es escucharla.
- ¡Es verdad!, hoy has hablado con él. ¿Qué ha pasado?
- Pues... no lo hemos dejado. Dice que me quiere y que quiere intentarlo, va a hablar con sus padres. Quiere venirse conmigo a Londres. ¿A que es genial?
-Si tú lo dices...- no me parece bien que Ricki deje todo por Marta, pero se le ve muy enamorado de ella, es normal que haga eso.
-Jope chica estás mas aburrida hoy...- dice Marta.
- No es eso,solo estoy pensativa. Me acabo de besar con Javi. Estabamos besándonos cuando tú me has llamado, mejor dicho.
- ¿¿¿¿¿!!!!!!QUEEEEEEE!!!!!????? yo aquí contándote una cosa con mucha menos importancia y un bombazo como este ¿¡no me lo cuentas!? Quiero todos los detalles.
Madre mía, esta chica está loca, fue lo que más me gustó cuando la conocí. Puede pasar de estar muy enfadada a muy feliz en milésimas.
- Pues no sé como ha pasado...no se callaba, yo me estaba poniendo nerviosa y mi cuerpo reaccionó solo. Pero lo mas extraño fue que me devolviera el beso.
- Sonia, le gustas. No seas tonta, es perfecto. Es guapo, listo y cariñoso. ¿Qué mas quieres?
-Ya....bueno luego te llamo ¿vale? Esque ha desaparecido, y no sé dónde está. Un besito, esta noche hablamos, pasatelo genial. Te quiero.
- Vale. Te quiero Sonia. Esta noche me llamas eeh.
- Sí, sí, y te lo cuento todo.
Las dos nos reímos. Voy a echar de menos estas conversaciones. Pero ahora no es momento de lamentaciones. Espero que esté en la planta de abajo, si no me va a dar un infarto.



miércoles, 17 de agosto de 2011

Capítulo 4 : ¡No me lo puedo creer!

Lleva sonando 5 minutos el despertador y todavía no he encontrado las fuerzas para levantarme. Miro el reloj, las 8:07 de la mañana. voy a levantarme, sino al final llegaré tarde.
Bufff qué dolor de cabeza, creo que bajaré a tomarme una pastilla.Bajo las escaleras despacio, con cuidado de no tropezar. En la planta de abajo se oye a mi hermano gritar.
- ¡Al Zoo, al Zoo, nos vamos al Zoo!- en ese momento le veo aparecer con su gorra de Pokemon y su camiseta del Zoo, recuerdo el día que se la compró, fue el último que mi madre vino con nosotros.
-Sonia,¿tú vas a venir con nosotros?
-¿Al Zoo?-no me puedo creer que mi padre me me haya preguntado que si quiero ir.-Espera un momento pequeño, ahora vengo.
-¡Papá!¿Por qué no me has dicho de ir al Zoo con vosotros?, sabes que ese sitio me recuerda mucho a mamá, sabes lo que ese sitio significa para mí.
- Hija por eso mismo lo he hecho. No quiero seguir viendote así, todos los días triste y sin ganas de nada, quiero volver a verte sonreír como lo hacías antes y que pienses en tu madre como un recuerdo feliz, no como algo que te atormente la vida.-mientras lo dice una lágrima resvala por la mejilla recién afeitada de mi padre. Se que está sufriendo, y también se que tiene razón. Corro a abrazarle y no puedo evitar llorar.
-Papá te prometo que lo intentaré. Intentaré volver a ser la de antes y que la muerte de mamá no me afecte tanto.-le digo al oído.
- Gracias hija, yo solo quiero volver a verte feliz.
Nos secamos las lágrimas los dos,bajo la atenta mirada de Iván y mi abuela. A mi abuela también le resbalan las lágrimas pero intenta ocultarlo bajo las gafas. A pesar de ser mi abuela paterna, desde el principio cogió mucho cariño a mamá, ya que sabía el pasado de esta y lo dura que había sido su infancia y su adolescencia. El silencio era muy incómodo en el salón, nadie sabía que decir hasta que Iván fue quien rompió el hielo con uno de sus comentarios inocentes.
-Se está haciendo tarde y los animales se van a ir a desayunar....- lo decía tan convencido que estaba a punto de coger una rabieta, menos mal que todos nos reímos y papá fue a buscar las llaves del coche.
-Papá...gracias- digo mirandole con orgullo, en realidad me alegra que mi padre se preocupe tanto por mí y por mi hermano.
-De nada hija, y siento no haberte avisado por si querías venir,creí que era lo correcto pero me equivoqué.
No necesito palabras, con una simple sonrisa mi padre comprende que no pasa nada.
Me despido de todos, les doy un fuerte abrazo y un beso a cada uno y salen por la puerta. Les espera un día de mucho calor.
Miro el reloj, y presiento que se me está haciendo tarde. Pero no podía imaginar que tanto. ¡Las ocho y media! y todavía tengo que ducharme. Subo corriendo a mi habitación y cojo un conjunto de ropa interior limpia. Me doy una ducha rápida, no me lavo el pelo, lo tengo limpio de ayer asique esta noche con mas calma me lo lavaré. Salgo de la ducha y me miro al espejo. Buff tengo que ir a la peluquería, tengo el pelo muy largo y ya de paso me pondré mechas, me aburre tener el pelo tan negro, aunque ningún otro color me quedaría bien. Ya veré lo que hago pero este no es el momento de pensar en eso. Voy a mi armario y miro que podría ponerme. Mi camiseta favorita está en la lavadora asique tendré que buscar otra que me pegue con los pantalones piratas. Encuentro una camiseta de manga corta que Javi me compró cuando volvió de París hace dos años. Me encanta asique no tengo ganas de buscar más. Me visto corriendo, me pongo las zapatillas y cojo mi móvil. Por el camino voy pensando en lo que Sergio querrá decirme, estoy intrigada y a la vez tengo miedo de lo que pueda pasar. Cuando llego a mi instituto Sergio ya está allí. Un escalofrío me recorre todo el cuerpo, es guapísimo y este mes que ha pasado en Barcelona le ha sentado muy bien. Está mucho mas moreno, y le resaltan más los ojos azules. Quien me diría a mí que acabaría saliendo con un chico rubio y con los ojos azules, con lo que los odio. Pero Sergio es diferente, es único, es especial.
- Hola amor- me acerco a él para darle un beso como siempre, pero inesperadamente me aparta la boca y mi beso recae sobre su mejilla. Me quedo paralizada, siento que me falta el aire y los ojos se salen de las órbitas. Solo una pregunta recorre mi cuerpo ¿Por qué?
-Sonia porfavor escúchame, esto es muy importante- parece preocupado y triste, nunca le había visto así- principalmente quiero que sepas que te quiero mucho y que me has regalado los mejores meses de mi vida, eres una chica estupenda y ojalá nada de esto hubiera pasado y todo fuera como siempre.
-Va...val...vale pero dímelo ya porfavor.
-¿Recuerdas la última tarde que hablamos?
-Claro...cómo olvidarlo.
-Pues esa noche...me fui a dar una vuelta con Marcos y fuimos a una discoteca....y allí conocí a una chica y bueno...no sé como pero acabamos besándonos.
No se qué decir, de todos modos dudo que aunque lo intentara me salieran las palabras. Siento como me coje por las manos y me mira a los ojos. Le miro pero no puedo, tengo que apartar la vista.
-Sonia mírame.
-No puedo Sergio, solo tengo una pregunta antes de irme ¿ Por qué? ¿Cómo pudiste?-Las lágrimas se me saltan y las piernas me tiemblan.
-No lo sé, te juro que no sé como pasó- dice levantando la voz, tal vez por el nerviosismo.
-¡No me grites!-digo yo mas alto que él.-No tengo ganas de hablar, adios Sergio.- Me alejo rápidamente, casi corriendo, y Sergio se queda parado, allí, en la puerta del instituo, donde tantas y tantas veces a venido a recogerme.
-¡SONIA! ¡Porfavor perdóname!- Sergio corre detrás de mí gritándome, pero ya estoy demasiado lejos y estoy a punto de montarme en el autobús. En el autobús los recuerdos pasados me vienen a la mente y no puedo evitar llorar. Necesito hablar con alguien. Abro el móvil y miro en mi agenda, bajo hasta la ''m'' Marta,voy a llamarla cuando recuerdo que esa misma mañana había quedado con Ricki para hablar sobre el viaje de Marta. Sigo buscando por mi agenda, Carmen, está de vacaciones asique no creo que me coja el telefono, luego la mandaré un mensaje cuando me sienta con ánimos.
-¿Sí?
- Javi- digo llorando.
-¡Sonia! ¿Qué te pasa?- dice muy preocupado. Me alegra ver que le importo a alguien.
-Sergio me ha engañado...no sabía que hacer...Te he llamado porque necesitaba hablar con alguien.
-No te preocupes ¿vale? estoy aquí para lo que haga falta. Estoy cerca de tu casa, en 15 minutos estoy allí.
- Gracias, Javi. Te quiero.
Me bajo del autobús, entro en casa y cojo el helado de chocolate que mi padre compró el otro día.
En ese momento, llaman a la puerta. Cuando abro allí está Javi quien sin decirme nada me da un abrazo y un ''no te preocupes, yo estoy contigo'' sale de su boca.